Espacios Públicos y Calidad de Vida

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Entrevistados: Dr. Jorge Lara Castro, Mirian Candia

http://www.ivoox.com/espacios-publicos-calidad-vida-audios_md_2672522_1.mp3″ Para descargar el programa, haga click aqui.

Iniciado el proceso de transición democrática en el Paraguay, la lucha por la conquista de las libertades ha tenido en los espacios públicos su centro neurálgico y la recuperación de estos como patrimonio ciudadano, su expresión más significativa.

Decía Augusto Roa Bastos comentando sobre este fenómeno en el prólogo de un libro

“… Hasta hace poco tiempo y a lo largo de tres décadas este espacio político estaba confiscado por la dictadura y reservado como privilegio exclusivo al partido oficialista para sus demostraciones de sometimiento y obsecuencia en el ritual celebratorio del poder. O en otro ritual aún más sombrío, a los actos de violencia de sus fuerzas policiales, los cuerpos uniformados de seguridad y los batallones de asalto, en estrecha cooperación operativa…Con las luchas por el derrocamiento de la dictadura los diferentes movimientos sociales han comenzado a rescatar los espacios públicos interdictos y a establecer en ellos su presencia. La sociedad civil los recupera como espacio de libertad abierto a un estado permanente de asamblea para el ejercicio de sus derechos y la manifestación de sus reclamos, denuncias y reivindicaciones. La calle, el atrio, la plaza pública, en ciudades y pueblos han vuelto a ser así el lugar de encuentro, el foro permanente de la conciencia civil…”

¿Será del todo cierto lo que planteaba, con optimismo nuestro gran escritor? Veamos.

Si la calidad de vida de las ciudades tiene entre sus indicadores principales a la calidad de sus espacios públicos, signo elocuente de la presencia del estado como tutor de la “res” pública, es evidente que el espacio de libertades conquistado con el desplazamiento de la dictadura, aún no ha logrado desembarazarse del legado de quienes pretenden convencer que lo público es el patrimonio particular de los grupos que ostentan el poder político o el poder económico.

 

Analizando el caso de Asunción, resalta que no se alcanzaron los requerimientos mínimos de verde público por habitante. El 50% de los 65 barrios carece de espacios públicos, y del 50% restante varios tienen déficit crítico. El Jardín Botánico y Zoológico ha perdido 225 ha de  445 ha originales, además de su litoral ribereño.

Los cuarteles militares han ocupado durante la dictadura más de 600 ha de espacios del dominio público y privado municipal, que no se recuperaron durante la transición.

Nos encontramos con una ciudad donde se violenta impunemente el derecho de ciudadanos y ciudadanas a la calidad de vida y un ambiente saludable atendiendo lo que importan estos conceptos.

De las 450 plazas que debieron concretarse en el proceso de urbanización de la capital, solo unas 100 se encuentran equipadas, 270 se encuentran ocupadas, 70 fueron desafectadas del dominio público y transferidas a sus ocupantes.

Numerosas plazas se encuentran en litigio,  debido a las ocupaciones de las seccionales del Partido Colorado; otras tantas,  en poder de clubes deportivos, instituciones públicas y privadas, ONG´s, etc…

A ello se suma la ocupación de las veredas y calles, la proliferación de cartelería publicitaria, los asentamientos sobre cauces de arroyos y sobre la misma ribera del río, entre otros ejemplos de invasión del espacio destinado al uso y goce de todos los habitantes.

Pareciera que la transición a la democracia también ha sido poco sustantiva en la recuperación de los espacios públicos para la vida cotidiana.

Sí, bien  es cierto que algunos de ellos se han vuelto emblemáticos, como sitios de concurrencia, encuentro y manifestación pública (la Plaza de Armas, entre otras), estos son la excepción. La gran mayoría se encuentra abandonada a la oscuridad, ya no de la represión dictatorial, sino de la pobreza, la inseguridad, la segregación y un estado clientelar que se resiste a transformarse.

Paradójicamente, las celebraciones del Bicentenario, los vy’a guasu, nos han demostrado la potencialidad de los espacios públicos y la respuesta de la ciudadanía. Lamentablmente, estas políticas no han podido sostenerse. Resta, parece, que los colectivos ciudadanos, como Puerto Abierto (Asunción) y Costanera Viva (Encarnación), Masa Crítica, Guarará, entre otros, persistan, contracorriente, en instalar la cuestión en la agenda pública y en el imaginario colectivo.

Por calidad de vida entendemos “las condiciones óptimas que se conjugan y determinan sensaciones de confort en lo biológico y psicosocial,  dentro del espacio donde el hombre habita y actúa; las mismas,  en el ámbito de la ciudad,  están íntimamente vinculadas a un determinado grado de satisfacción de unos servicios y a la percepción del espacio habitable como sano, seguro y grato visualmente” PEREZ MALDONADO, Alberto

El concepto de calidad de vida, es multidimensional, es decir, va calificado en todos sus componentes:

  • Su carácter histórico,  geográfico y  dinámico;
  • el carácter holístico o integral que incluye factores objetivos y subjetivos;
  •  y en tercer lugar el carácter “social” de la construcción de la calidad de vida.” (Leva: 2.005)

El espacio público comprende bienes colectivos destinados a la satisfacción de necesidades sociales. Su cantidad disponible se mide en metros cuadrados de parques, zonas verdes, plazas, vías y zonas de preservación ambiental, sean de escala vecinal, zonal o metropolitana. Es decir, tiene dos componentes, uno funcional y uno físico.

El componente funcional se refiere a que la satisfacción de las necesidades colectivas socialmente relevantes está en función de la medida en que un número plural de personas logren hacerlo de manera simultánea. En la plaza, el parque, la calle, pueden estar libremente, muchas personas, al mismo tiempo.

La ciudad es una construcción social de espacios, que son testimonios históricos por sus transformaciones que han ocurrido a lo largo del tiempo. Ninguna plaza, calle ni parque es hoy como lo fue en sus inicios.

En la medida en que el ser humano vive en comunidad, se justifica la existencia de espacios para el encuentro, la concurrencia, la información, la reunión y la satisfacción en general de las necesidades de quienes la habitan. Es desde esta perspectiva donde la usurpación del espacio público afecta directamente la calidad de vida urbana.

Es también desde esta perspectiva que nos interesa revertir el proceso de usurpación del espacio público que ha sufrido Asunción, así como otras ciudades del área metropolitana.

La mera declaración de Asunción como Capital Verde no resulta suficiente y no pasa de la mera retórica electoral.

En el programa de hoy tendremos como invitados al Dr. Jorge Lara Castro, ex ministro de relaciones exteriores del gobierno de Fernando Lugo con quien conversaremos sobre los desafíos internos y los de la integración regional que afrontará el gobierno de Horacio Cartes quien asume funciones el día de mañana, celebrando la ciudad de Asunción un año más de su fundación.

En el segundo bloque hablaremos con Mirian Candia, Nati Romero y Samuel Acosta sobre el Proyecto MIRA, Observatorio Ciudadano para el acceso informativo y control de la gestión del órgano normativo municipal. Estarán igualmente para este efecto los concejales por Asunción, Felix Ayala y Mirian Ferreira

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